9.1.12

El boleto de lotería


Aún tenía la boca pastosa cuando bajó del taxi, encendió un cigarrillo y se abrió camino entre los curiosos. En el centro del círculo vio la figura caída en el asfalto, los ojos muy abiertos como sorprendidos, la ropa un tanto revuelta y en el suelo sin duda el contenido de alguno de sus bolsillos. El agujero en el pecho y la ropa quemada alrededor implicaba la cercanía del asesino, un conocido desde luego, con la suficiente confianza para llegar a disparar con el cañón de la pistola pegada al cuerpo. El traje de aquel individuo se veía de buen corte, los zapatos limpios y con la suela apenas gastada, como de alguien acostumbrado a moverse en coche. Julio se volvió hacia el guardia que sostenía la linterna a su lado:

- ¿Han avisado…?

- Sí señor, la policía científica ya viene en camino, también el forense y una juez de guardia. Este es el nombre y dirección del muerto –añadió pasándole una hoja escrita y una cartera de piel dentro de una bolsa de plástico- la cartera estaba en el suelo, no parece que falte dinero ni documentos.

El inspector miró la dirección, un número dos calles más abajo. Decidió ir a pie, era la parte de su trabajo que menos le gustaba, inmiscuirse en el hogar de una familia para dar la noticia de una muerte violenta. Acompañado por otro policía se alejó caminando mientras se preguntaba el motivo por el cual un tipo como aquel podría haber salido a las tres y media de la mañana en un lunes húmedo de noviembre. Llegaron a la puerta de un edificio moderno con fachada de ladrillos y tras obtener respuesta por el interfono Julio decidió subir solo. La mujer que le recibió de unos treinta y cinco años iba envuelta en una bata azul sobre una camisola a rayas, no pareció tan sorprendida como quiso hacer ver cuando escuchó la palabra ‘policía’. En el salón, de pie con un cigarro recién encendido esperaba otra mujer algo más mayor con una bata y un camisón similar, Julio miró sus piernas extrañamente cubiertas con medias dentro de las zapatillas.

- ¡Quédense aquí sin moverse!- Ordenó.

Antes de que pudiesen reaccionar él ya había abierto puertas y localizado los dormitorios. Las camas no estaban deshechas, ropas tiradas de cualquier modo sobre la cama indicaba el cambio apresurado de vestimenta, una pesada maleta quedaba mal oculta detrás de la puerta de una de las habitaciones. El inspector con su arma en la mano volvió al salón, ellas le miraron resignadas, la mayor acertó a balbucear:

- Pretendía marcharse sin nosotras….él solo…con el boleto premiado de la lotería… ¿entiende? él solo,…tuvimos que improvisar, no tenemos nada…ni siquiera este piso es nuestro…

La mujer escondió la cara entre las manos mientras sollozaba, relajada ya de tanta tensión acumulada, su hermana abrazándola espetó secamente al policía:

- Guarde su arma inspector, no la necesitará.

Julio marcó un número en su móvil y dio una orden. Se sentó y encendió un cigarro.

- La maleta era de él ¿verdad? ¿porqué no se llevó el coche?

La hermana mayor dejó de sollozar y se apartó el cabello de la cara con cierta furia.

- Escondí las llaves, no quería que se fuera. Pero a él no le importó, dijo que encontraría un taxi…y entonces recordé que teníamos aquella pistola, la cogí y salí detrás…el muy estúpido sonrió cuando le dije que quería darle el último beso…Marta es inocente, me vio llegar con la maleta y decidió ayudarme…no tuvimos tiempo…

Julio pensó en la lotería, en como afecta a la vida de los individuos. No siempre les trae felicidad…

30.12.11

¡Feliz Año Nuevo!



Espero que sea el mejor año
de los vividos hasta ahora
para tod@s.
Con mucho amor,
mucha salud,
y que se cumplan
los mejores deseos.

23.12.11

¡Feliz Navidad!

Os deseo
una muy
feliz y muy especial Navidad.

Espero que disfruteis estos días
rodeados de amor y humor,
de cariño y de amistad.

Un gran abrazo para tod@s.

7.12.11

Lo que expresan las palabras


Es una película dura, pero abierta a la esperanza... Es la segunda vez que la veo, porque desde que comienza no puedo apartar los ojos de la pantalla.

Después le doy vueltas al tema, a la realidad que refleja, a lo que son capaces de hacer ciertos "humanos". Y la capacidad para sobrevivir de esas víctimas que cada día han de buscar la esperanza para continuar adelante.

Me gusta como ha desarrollado el guión Isabel Coixet, hay formas de narrar los horrores de la guerra de una forma linial que al fin acaba siendo otra de tantas películas, en cambio ella lo ha hecho a través de las palabras de los personajes, palabras recónditas que les cuesta emitir y que al fin saldrán para expresar todo lo que necesitaría mil imágenes y no serían bastantes.

Un diez para la película. Mil para las víctimas de las guerras, que a pesar de los pesares continúan adelante cada día y un enorme cero para los gobiernos que no son capaces de juzgar a los asesinos y torturadores.


2.12.11

Una sonrisa

25.10.11

Ese Vecino de Arriba

He vuelto hace unos instantes de visitar a mi casero y ya se me figura que ese solitario vecino va a inquietarme por más de una causa. Reconozco que mi vestido de noche, negro y ajustado, a las siete de la mañana no es lo más adecuado para llamar a la casa de nadie pero tampoco soy yo amiga de formulismos y de apariencias hipócritas. Hace tiempo que decidí tomarme la vida tal como se presenta, sin prejuicios y sin obligaciones, y ciertamente considero que ahora soy más feliz. Llegué a este apartamento hace una semana, necesitaba más espacio desde que apareció Tommy -es mi gato naranja- lo encontré vagando por la calle y olisqueando los contenedores de basura. Con dos o tres caricias y unas palabras cariñosas conseguí traerlo conmigo, se veía a las claras que alguien lo había abandonado. Ese vecino mío tiene a veces la mirada de Tommy, me mira embobado con sus ojos de un azul muy intenso y se queda sin articular palabra, con una sonrisa un tanto gatuna…

La verdad es que desde mi llegada aquí me lo encuentro quizás demasiado a menudo, no es que me disguste pues es un hombre muy atractivo y tiene un aire …como podría decirlo…¿sensual? Sí, esa es la palabra. Hace dos días me encontraba tomando el sol sentada junto a la escaleras de incendios, intentaba sacarle a mi guitarra las notas de una melodía. comencé a cantar embelesada por el dulce compás, fue… un momento lleno de magia, como si el tiempo se hubiese parado para mí. Cuando llegué al final de la canción miré hacia arriba y allí estaba él, mirándome intensamente...


Ayer me invitó a comer en un restaurante muy acogedor y estuvimos charlando durante varias horas, fue muy interesante descubrir sus aficiones literarias, me habló con gran entusiasmo del libro que está escribiendo y me conmovió oír un poema que dijo haber escrito para mí. Es un hombre muy seductor y cuando cogió mi mano y me besó no supe rechazarle, me sentí transportada a una nube de felicidad inmensa y todo mi alrededor dejó de existir. No recuerdo muy bien como salimos de allí y caminamos por las calles hasta su apartamento, pero sé que caímos los dos en un abismo de pasión desenfrenada, me sentí amada con una ternura que nunca antes había conocido y deseé continuar así por el resto de mi vida. En aquel abrazo infinito de su cuerpo junto al mío, de mi piel sobre su piel... ámame, ámame, le gritaba desde mi interior mientras el me miraba con aquella intensidad… Un reloj marcó las nueve y eso me devolvió a la fría realidad, no soy una mujer con un pasado fácil y sé que estos momentos de felicidad duran unos días y después se diluyen hasta acabar en la nada, si la relación ha sido buena, y acaban en el odio, si la convivencia se ha ido complicando.

Reconozco que fui bastante brusca en mi huida, lo dejé sin palabras cuando dije que aquello no significaba nada para mi y que no quería volver más a aquel apartamento. Bajé corriendo hasta mi casa y lloré abrazada a mi gato durante unos minutos muy largos. No estaba dispuesta a dejarme llevar por la melancolía así que me duché y me puse este vestido que me regaló uno de mis amigos, es estupendo lo bien que resalta mi figura y me hace sentir segura de mi misma. He pasado la noche en casa de Jimmy, celebraba una fiesta por algún motivo aparente que él pensó y que yo no recuerdo. Como siempre he bebido mucho y he hablado y bailado con gente que apenas conozco, eso es lo que yo quiero y lo que busco: un roce superficial y divertido que no pueda hacerme daño y herir mis sentimientos. Ha sido una de tantas noches locas en la que hemos acabado todos durmiendo unos encima de otros o en los rincones más insospechados.

El despertar no ha sido muy agradable, la cabeza pesada, el cuerpo dolorido y el estómago revuelto. Anne, que acababa de llegar y comenzaba a poner orden en el piso, ya tenía preparado ese brebaje milagroso que nos ofrece siempre para la resaca y yo,con agradecimiento, me lo he bebido de un trago. Cuando he llegado a casa después de un largo paseo por las calles casi desiertas, ya me sentía suficientemente renovada como para no pasarme por alto una nota prendida en la mirilla de mi puerta. Mi vecino no se había rendido con las palabras vertidas antes de mi escapada y solicitaba en el pequeño papel que subiese a buscar un objeto que había dejado olvidado el día anterior.

Me ha abierto la puerta un tanto adormecido aún y en pijama, yo le he mostrado el papel mientras él recorría con los ojos toda mi figura. Inesperadamente me ha enlazado por la cintura y me ha besado largamente, como el día de antes, como a mí me gusta… Y antes de cerrar la puerta me ha despedido con una sonrisa y un –hasta luego-.

10.7.11

¡¡¡Por fin... Vacaciones!!!


Estimados amigos:
Estaré unos días desconectada.
Los necesarios para salir unos días
y aprender nuevos lugares
donde no alcanza mi ventana.

Espero
que también vosotros
disfruteis de un
feliz, largo y cálido verano.

Nos vemos a la vuelta.
Hasta pronto :)