30.9.07

Aprendiza de autora en busca de una frase


Aquí estoy esta mañana de domingo, soleada intermitentemente, intentando hacer alguna cosa con las letras. Es el último día para entregar el relato y lo acuciante de la situación no produce ninguna mejoría en las neuronas rebeldes que no se deciden a componer el puzzle de mis ideas.

Hace al menos diez días o más que tengo la idea general de lo que podría ser un buen relato, he pensado en el ambiente y en el año en el que debe transcurrir la acción, he pensado en los posibles personajes pero -siempre hay un pero- no acabo de encontrar la frase-hilo-cabo por donde comenzar a deshacer esta madeja enmarañada.

Y así puesta me dejo llevar por la lectura, miro en el foro y no ha escrito nadie, miro en el otro y más de lo mismo. Me asomo al blog y leo comentarios, enlazo a uno de los autores y haciendo caso de sus palabras busco algún post anterior que me hizo gracia en su día y me encuentro que no encuentro la mentada entrada y busco aleatoriamente y vuelvo a comenzar esta vez por el principio de todo. Uno tras otro se van sucediendo y me doy cuenta de que aquello es como leer una novela, me enfrasco en la lectura con cierto pudor pues siento que me inmiscuyo en las intimidades de una persona ajena a mis circunstancias. Sigo sin encontrar lo que busco pero en el camino me pregunto con cierta envidia -de la sana, de la buena- porqué no se decide a escribir en serio este compañero juntaletras, la viveza que tiene su redacción y sus guiños expresivos son un arte que pocos dominan.

Y aquí estoy yo, intentando imitarle de alguna manera para justificarme porque se me acaba ya el tiempo y no he escrito párrafo alguno. Hay cosas que no se pueden dominar y tal vez acabe el día haciendo "panching" delante del televisor y disfrutando este día de asueto simplemente no haciendo nada, que también viene bien ¿porqué no?.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

un diario de dAGLlED --> noviembre de 2006 --> Sin acritud. De nada.

María Narro dijo...

las prisas y los plazos, mi querida Durrell, son opuestos a la creacción y a la imaginación. También se puede hacer: escribir (como salga) lo guardas y a los dos días corriiges.
Pruebalo.

Un beso.

Malena dijo...

Buscando, buscando, has hecho una disertación que ni el mismo Castelar habría hecho.¿Por qué no le pones :"Un lugar en el espacio"? Eso te sirve para todo. Un besazo.

Consuelo Labrado dijo...

Menos mal que no sabes de qué escribir ... yo ahora mismo te doy por ganadora . Besos, amiga

Fede dijo...

Amiga, tirar la toalla nunca...! Te aseguro que lo único difícil es ponerse a ello. Estoy de aceurdo con María Narro. A veces hay que hacer como con las buenas recetas. Preparar el guiso y dejarlo reposar. Luego en una segunda o tercera lectura vas añadiendo esto, quitando aquello, y quizá, quizá acaba saliendo algo presentable. Aunque nunca estemos totalmente satisfechos de lo que hemos hecho.

Durrell dijo...

Pues tengo que contaros que por la tarde escribí el relato de un tirón. No bien bien el que intentaba escribir, el cual es un texto más ambicioso y un reto para mis aptitudes, sino algo más light y en concordancia con el poco tiempo que le dediqué.

Creo que os haré caso y comenzaré esa otra historia a base de borradores, es un buen sistema para poner un poco de disciplina en lo que hago.

Besos para todos y gracias.

PD. Mañana cuelgo el relato ;)

Exlucifer dijo...

SALUDOS DESDE EL AVERNO.

PASABA POR AQUÍ PARA DARTE LAS GRACIAS POR TUS COMENTARIOS.

Durrell dijo...

Gracias a ti por compartir esos relatos, señor diábolo, son un verdadero placer para los sentidos.
;)

Anónimo dijo...

A veces cuesta, escribir es como parir un hijo. No nace cuando tu quieres, ni donde tu quieres: El manda. El y la naturaleza, si bien es cierto, que la constancia diaria hace mucho. Decia, no recuerdo quien ahora, que el escribir es 9o% de trabajo y un 10% de inspiracion ¿divina?...
Animo y lo que ha salido hoy en el blog es soberbio.
Un abrazo.

Durrell dijo...

¡Ay, Prometeo¡ esa inspiración divina a veces juega al escondite con nosotros, es caprichosa y traviesa y le gusta desmontar los castillos que imaginamos y darles la vuelta sin orden ni concierto. Después, si la anterior construcción era frágil, la nueva se va formando con los planos cambiados y donde hubo una puerta surgirá una ventana, el lugar donde pusimos los torreones se convertirá, tal vez, en pasto de ovejas o foso de cocodrilos. Menos mal que al final queda algo en su sitio.
Gracias.
Un abrazo para ti.