1.3.09

Las Pasiones

Martes, 17 de febrero de 2009: La Contra, La Vanguardia. Entrevista a Janet Bray Attwood, "coach" y conferenciante. Es coautora de Descubre el secreto. El test que te permite averiguar cuáles son tus verdaderas pasiones.

Asegura Janet Bray entre otras cosas y fundamentalmente que hay que ser consciente de la elección que escoges y a favor de qué, las pasiones de cada uno son las claves para encontrar el propio propósito en la vida. La gente que no goza de éxito se centra en lo que no tiene, y la gente poderosa se centra y siempre escoge a favor de lo que más le concierne.

Bien hasta aquí, la autora nos vende muy bien el libro, en la foto que aparece al lado de la noticia muestra una esplendorosa y gran sonrisa de mujer feliz y triunfadora...

No es nuevo todo esto, en EE.UU se desarrollan desde hace muchos años seminarios de ayuda y autoayuda con una amplia bibliografía que se vende en todo el mundo. Suelo huir de este tipo de cosas sistemáticamente, las estadísticas que presentan suelen hacer un muestreo sobre las personas que consiguen algún tipo de triunfo pero... ¿dónde están los que se quedan en el camino y que suelen ser el número mayoritario de los expectantes seguidores?

Después de dejar el diario a un lado, seguí por un momento con la mente puesta en las palabras de la autora y comencé a preguntarme sobre mis pasiones, sobre las que anhelaba trabajar hace ya unos cuantos años y me cuestioné si se habían llegado a cumplir mis "Grandes Esperanzas". En realidad he hecho bien bastantes cosas, supongo que como todos los humanos; respecto a las otras no les dí la importancia requerida o no tuve los suficientes medios, tiempo necesario, información o inteligencia para llevarlas a cabo. Pero... siempre hay un pero... se me ocurren dos ideas distintas acerca de estas últimas pasiones: la primera es que en su momento los objetivos no fueron suficientemente prioritarios en mi vida por no tener las ideas lo bastante claras y por esa razón y no otra se quedaron aparcados a un lado del camino, la segunda es que no se trataban de verdaderas pasiones y que las confundo o confundí en su día con las ilusiones que en algún momento concebimos en la infancia o la adolescencia y que están muy lejos de la capacitación real de cada uno.

Como una espinita clavada el tema de las pasiones ha ido apareciendo en mis pensamientos durante estos días y la duda que me corroe sigue siendo la misma: ¿Tengo claro... tendría que tener claro cuales son mis pasiones...?



El último libro que he leído: Rabos de Lagartija de Juan Marsé. Excelente.