aunque la noche pasada cuando le di el beso en la frente,
sabía que ya casi no estaba allí,
que mi Elena se estaba escapando poco a poco de nuestro lado.
Es tan inmensa la tristeza y la soledad que ha dejado...
Precisamente eso es lo que no está haciendo, le está faltando el oxígeno en el cuerpo y en la sangre y no os cuento más porque no es agradable. No ha servido nada, absolutamente nada. Y la veo que se está escapando de nuestras manos, de nuestro lado, de su entorno... Y le pido a él que la seden por un día para que pueda descansar y tal vez cuando despierte pueda volver a ser ella. Pero sé que me estoy engañando, como he venido haciendo estos días. La van a sedar, sí, pero ¿volver a sonreir, a hablar, a poder fijar la vista siquiera cuando despierte...? Eso es lo que yo quisiera... quiero tanto, y nada se cumple... ¡qué impotencia más grande!
Estabilidad, por fin. Parece que ha habido un cambio dentro de la gravedad y Elena recupera fuerzas por momentos. Nosotros respiramos aliviados, al menos un poco. Hasta me atrevo a iniciarme en la ilusión de que pueda volver a su casa cuando pasen unos días... Soy una persona muy realista, pero a la vez de las que guardan unas mínimas esperanzas, y siempre hay un rinconcito por ahí que me hace tirar adelante. Bueno, la verdad es que eso lo hago con los demás, conmigo es otra cosa. Pero ahora lo que importa es que, esta vez, mi amiga ha ganado la batalla y seguirá con nosotros. El tiempo y el mañana no cuentan. Hoy es hoy y hay que disfrutarlo. Y yo sigo esperando el milagro, no he renunciado a él.
Ella está en una cama de hospital desde hace tres días, luchando por sobrevivir a pesar de los tremendos dolores que sufre. Intenta oxigenar las pocas zonas de sus pulmones que están libres de tumores aunque los médicos niegan con la cabeza porque saben... Duerme la mayor parte del tiempo a causa de la morfina, pero cuando le doy el beso al llegar, se despierta y me dedica una sonrisa. Bromeamos las dos y cuando puedo le cojo una mano para pasarle toda mi energía a través de ella. Apoyo el dorso de su mano en mi estómago mientras hago relajación para intentar transmitirla a su cuerpo y no lo consigo, son más eficaces los calmantes...
— Pero mujer, te pasas todo el día delante de ese cacharro y lo único que sé te oye es el tac tac de las teclas… que no sé yo si esto es una relación o una expectación, porque estar parece que estás aunque no en esta casa, y yo expectante por ver si dejas ese chisme y me prestas un poco de atención…
Ha llegado la tan esperada noche de las Havaneres de Calella de Palafrugell. Como siempre tengo que verlo a través de la televisión. Luces sobre el mar, pequeñas barcas llenas de expectadores alrededor del escenario flotante o fijo sobre una gran roca, yates aparcados en la playa, gente sobre la arena con velas y paellas de barro plenas de ron caliente. La plaza arriba de la arena y que conforma la pequeña cala de este bellísimo pueblecito de pescadores, se haya inundada por los ocupantes de las típicas sillas de terraza que se extienden hacia la calle de arriba y los paseos laterales que dan al mar. Este año la artista invitada ha sido Lucrecia, la cantante cubana de preciosa voz y melena de colores. Ha sido un acierto para animar al público con su alegría y sus canciones de dulce sabor cubano.