13.9.14

Luna llena

Entre jirones de consciencia y de sueños agitados, el calor de un extraño verano aún incompleto y el leve frescor de la madrugada, sentí una insistente sensación de llamada... Me incorporé en la oscuridad y recorrí la casa. La puerta... cerrada..; un vaso de agua fresca enfrió mi garganta en la cocina y al mirar en la ventana: ¡Luna... Luna!... luna llena, con su mirada bobalicona,... luna plena de brillante luz clara,... y sin embargo... ¡Luna endiablada! ¿por qué me llamas? ¿Qué te hice que me despiertas, que me robas de mis sueños de plata?... ¿será que llevo acaso un lobo en la pupila del alma...?

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