
Aquí estoy esta mañana de domingo, soleada intermitentemente, intentando hacer alguna cosa con las letras. Es el último día para entregar el relato y lo acuciante de la situación no produce ninguna mejoría en las neuronas rebeldes que no se deciden a componer el puzzle de mis ideas.
Hace al menos diez días o más que tengo la idea general de lo que podría ser un buen relato, he pensado en el ambiente y en el año en el que debe transcurrir la acción, he pensado en los posibles personajes pero -siempre hay un pero- no acabo de encontrar la frase-hilo-cabo por donde comenzar a deshacer esta madeja enmarañada.
Y así puesta me dejo llevar por la lectura, miro en el foro y no ha escrito nadie, miro en el otro y más de lo mismo. Me asomo al blog y leo comentarios, enlazo a uno de los autores y haciendo caso de sus palabras busco algún post anterior que me hizo gracia en su día y me encuentro que no encuentro la mentada entrada y busco aleatoriamente y vuelvo a comenzar esta vez por el principio de todo. Uno tras otro se van sucediendo y me doy cuenta de que aquello es como leer una novela, me enfrasco en la lectura con cierto pudor pues siento que me inmiscuyo en las intimidades de una persona ajena a mis circunstancias. Sigo sin encontrar lo que busco pero en el camino me pregunto con cierta envidia -de la sana, de la buena- porqué no se decide a escribir en serio este compañero juntaletras, la viveza que tiene su redacción y sus guiños expresivos son un arte que pocos dominan.
Y aquí estoy yo, intentando imitarle de alguna manera para justificarme porque se me acaba ya el tiempo y no he escrito párrafo alguno. Hay cosas que no se pueden dominar y tal vez acabe el día haciendo "panching" delante del televisor y disfrutando este día de asueto simplemente no haciendo nada, que también viene bien ¿porqué no?.
Hace al menos diez días o más que tengo la idea general de lo que podría ser un buen relato, he pensado en el ambiente y en el año en el que debe transcurrir la acción, he pensado en los posibles personajes pero -siempre hay un pero- no acabo de encontrar la frase-hilo-cabo por donde comenzar a deshacer esta madeja enmarañada.
Y así puesta me dejo llevar por la lectura, miro en el foro y no ha escrito nadie, miro en el otro y más de lo mismo. Me asomo al blog y leo comentarios, enlazo a uno de los autores y haciendo caso de sus palabras busco algún post anterior que me hizo gracia en su día y me encuentro que no encuentro la mentada entrada y busco aleatoriamente y vuelvo a comenzar esta vez por el principio de todo. Uno tras otro se van sucediendo y me doy cuenta de que aquello es como leer una novela, me enfrasco en la lectura con cierto pudor pues siento que me inmiscuyo en las intimidades de una persona ajena a mis circunstancias. Sigo sin encontrar lo que busco pero en el camino me pregunto con cierta envidia -de la sana, de la buena- porqué no se decide a escribir en serio este compañero juntaletras, la viveza que tiene su redacción y sus guiños expresivos son un arte que pocos dominan.
Y aquí estoy yo, intentando imitarle de alguna manera para justificarme porque se me acaba ya el tiempo y no he escrito párrafo alguno. Hay cosas que no se pueden dominar y tal vez acabe el día haciendo "panching" delante del televisor y disfrutando este día de asueto simplemente no haciendo nada, que también viene bien ¿porqué no?.






