A veces sucede que alguna persona enterada de mis andanzas
como escribidora de relatos, me pregunta y me anima a seguir escribiendo. En
esas ocasiones me prometo que volveré a sentarme ante la hoja en blanco y me
esforzaré por construir una historia, una buena historia.
El caso es que tener una redacción un poco correcta, no
quiere decir que la imaginación también vaya paralela y justo es que una sea
seria y sincera consigo misma, cuando los últimos relatos no valen un pimiento.
La constancia, también, es una virtud necesaria para crecer en las letras y yo
no he logrado desarrollarla, en ningún
aspecto, a lo largo de mi vida. Creo que moriré sin conseguirlo. Con un poco de
humor, podría servir de epitafio para mi lápida: "Aquí yace una mujer
conscientemente inconstante". Claro está, que con el nuevo orden de cosas
mortuorias, esa frase valdrá más que la piense alguien, si quiere, cuando se deshagan
de mis cenizas...
En ocasiones, también, algún amigo me pregunta por lo que
hago últimamente y mi respuesta es "nada". Se desconciertan... Y tampoco
es verdad. Podría decir que estoy haciendo de esponja y sería lo más adecuado.
Navegar por las redes, ahondar en informaciones -que me interesan-, leer
opiniones varias, y tener mucho tiempo para reflexionar, es altamente
gratificante. Aún más si con ello te cuestionas conclusiones a las que creías
haber llegado acertadamente. Pues los sucesos de la vida cotidiana te moldean,
te hacen decidir rápidamente, escoger esto o aquello,... parar golpes y
levantarte para seguir caminando. Y no siempre somos conscientes de que había
otra salida, otro camino. O tal vez, el tiempo te demuestra que lo estabas
haciendo equivocadamente, que pesaron demasiado las emociones sobre la razón. O
al revés. Pues nada es perfecto.
Como se puede ver, el tema de los relatos es impredecible.
Creo que estamos en un tiempo de crisis en muchos niveles y afecta a las
prioridades personales de cada quien. Todos caminamos hacia un destino incierto
y cada uno lleva puestos sus propios zapatos. Puede que escriba mañana... o no.
