Martes, 17 de febrero de 2009: La Contra, La Vanguardia. Entrevista a Janet Bray Attwood, "coach" y conferenciante. Es coautora de Descubre el secreto. El test que te permite averiguar cuáles son tus verdaderas pasiones.
Asegura Janet Bray entre otras cosas y fundamentalmente que hay que ser consciente de la elección que escoges y a favor de qué, las pasiones de cada uno son las claves para encontrar el propio propósito en la vida. La gente que no goza de éxito se centra en lo que no tiene, y la gente poderosa se centra y siempre escoge a favor de lo que más le concierne.
Bien hasta aquí, la autora nos vende muy bien el libro, en la foto que aparece al lado de la noticia muestra una esplendorosa y gran sonrisa de mujer feliz y triunfadora...
No es nuevo todo esto, en EE.UU se desarrollan desde hace muchos años seminarios de ayuda y autoayuda con una amplia bibliografía que se vende en todo el mundo. Suelo huir de este tipo de cosas sistemáticamente, las estadísticas que presentan suelen hacer un muestreo sobre las personas que consiguen algún tipo de triunfo pero... ¿dónde están los que se quedan en el camino y que suelen ser el número mayoritario de los expectantes seguidores?
Después de dejar el diario a un lado, seguí por un momento con la mente puesta en las palabras de la autora y comencé a preguntarme sobre mis pasiones, sobre las que anhelaba trabajar hace ya unos cuantos años y me cuestioné si se habían llegado a cumplir mis "Grandes Esperanzas". En realidad he hecho bien bastantes cosas, supongo que como todos los humanos; respecto a las otras no les dí la importancia requerida o no tuve los suficientes medios, tiempo necesario, información o inteligencia para llevarlas a cabo. Pero... siempre hay un pero... se me ocurren dos ideas distintas acerca de estas últimas pasiones: la primera es que en su momento los objetivos no fueron suficientemente prioritarios en mi vida por no tener las ideas lo bastante claras y por esa razón y no otra se quedaron aparcados a un lado del camino, la segunda es que no se trataban de verdaderas pasiones y que las confundo o confundí en su día con las ilusiones que en algún momento concebimos en la infancia o la adolescencia y que están muy lejos de la capacitación real de cada uno.
Como una espinita clavada el tema de las pasiones ha ido apareciendo en mis pensamientos durante estos días y la duda que me corroe sigue siendo la misma: ¿Tengo claro... tendría que tener claro cuales son mis pasiones...?
Asegura Janet Bray entre otras cosas y fundamentalmente que hay que ser consciente de la elección que escoges y a favor de qué, las pasiones de cada uno son las claves para encontrar el propio propósito en la vida. La gente que no goza de éxito se centra en lo que no tiene, y la gente poderosa se centra y siempre escoge a favor de lo que más le concierne.
Bien hasta aquí, la autora nos vende muy bien el libro, en la foto que aparece al lado de la noticia muestra una esplendorosa y gran sonrisa de mujer feliz y triunfadora...
No es nuevo todo esto, en EE.UU se desarrollan desde hace muchos años seminarios de ayuda y autoayuda con una amplia bibliografía que se vende en todo el mundo. Suelo huir de este tipo de cosas sistemáticamente, las estadísticas que presentan suelen hacer un muestreo sobre las personas que consiguen algún tipo de triunfo pero... ¿dónde están los que se quedan en el camino y que suelen ser el número mayoritario de los expectantes seguidores?
Después de dejar el diario a un lado, seguí por un momento con la mente puesta en las palabras de la autora y comencé a preguntarme sobre mis pasiones, sobre las que anhelaba trabajar hace ya unos cuantos años y me cuestioné si se habían llegado a cumplir mis "Grandes Esperanzas". En realidad he hecho bien bastantes cosas, supongo que como todos los humanos; respecto a las otras no les dí la importancia requerida o no tuve los suficientes medios, tiempo necesario, información o inteligencia para llevarlas a cabo. Pero... siempre hay un pero... se me ocurren dos ideas distintas acerca de estas últimas pasiones: la primera es que en su momento los objetivos no fueron suficientemente prioritarios en mi vida por no tener las ideas lo bastante claras y por esa razón y no otra se quedaron aparcados a un lado del camino, la segunda es que no se trataban de verdaderas pasiones y que las confundo o confundí en su día con las ilusiones que en algún momento concebimos en la infancia o la adolescencia y que están muy lejos de la capacitación real de cada uno.
Como una espinita clavada el tema de las pasiones ha ido apareciendo en mis pensamientos durante estos días y la duda que me corroe sigue siendo la misma: ¿Tengo claro... tendría que tener claro cuales son mis pasiones...?
El último libro que he leído: Rabos de Lagartija de Juan Marsé. Excelente.
8 comentarios:
Mi querida Durrell, creo que no es tanto el plantearnos cosas sino el ver que nos depara la vida cada día y entonces elegir un camino u otro.
Todavía nos queda por realizar muchas cosas, unas más importantes que otras pero son nuestra vida y ya decidiremos.
Me hace feliz volverte a visitar y saber que estás al otro lado de la pantalla.
Hoy soy yo la que te da un super abrazo gorilero que te deje sin respiración. :)
Malena
Yo también te abrazo.
Blanca
yo creo que no es tan importante tener claras las pasiones, sino como dice Malena vivir tu día a día de una forma consecuente, inteligente, y buscando ilusiones. Y si encima tienes tiempo y constancia para cumplir metas pues mejor que mejor.
un besazo y ni se te ocurra volver a irte.
Yo creo que analizarse el ombligo y llegar a la conclusion que puede ser la pare mas importente de nossotros, meditar profusamente sobre el significado oculto de el, analizar la causas y efectos.....hay que vivir y ser buenos, el resto, fantasias de filosofos en busca de algo mas que comer...un fuerte abarzo.
Veo que nos os tienta esto de las pasiones :) y sin embargo es lo que mueve el mundo, es lo que crea la ilusión ¿no? No hay nadie más triste que una persona desapasionada... si es que existe. Claro que como siempre la falta o el exceso acostumbra a tener un mal final, consecuentemente, os veo bien encaminados en vuestras opiniones.
Malena otro abrazote para ti, esta vez de oso panda que diría el chino ;)
Blanca, un gran abrazo de bienvenida, nos leemos...
María, creo que ya se puede decir que he vuelto... os echaba de menos. Un beso grande grande.
Prometeo, te he dejado un mensaje en El Tintero de China porque no puedo escribir comentarios en tu blog y no estaba segura si entrarías aquí. ¿Estás mejor? ojalá sea una corta convalecencia y quedes como nuevo. Un abrazo.
Y si las pasiones son cambiantes? No sucede que a veces no las conseguimos porque migran de aspecto y es lo mismo pero diferente?
Al fin y al cabo son las emociones las que nos mueven, sean pasiones u odios... apasionados también.
Besos
Las pasiones nos mueven pero sin constancia no hay éxito. Creo que es más importantes ser constante. Opino que se puede llegar lejos, en cualquier labor que emprendamos aunque no nos apasione, con esfuerzo y dedicación.
Un saludo.
Pues entre las dos, Dashina y Raquel, habeis puesto sobre el tapete el quid de mis dudas. Durante estos días me preguntaba si no me había dejado arrastrar por las emociones más inmediatas olvidándome de las verdaderas pasiones en las cuales no puse suficiente atención o constancia para llevarlas a cabo ya sea por un motivo u otro.
Como dice Prometeo es mirarse mucho el ombligo y tampoco sirve de mucho si no hay una clara decisión de enmienda. Es ahí donde aparecen las dudas sobre las verdaderas "pasiones".
La constancia es una virtud realmente admirable, debería ser algo palpable que se pudiese tomar en sobrecitos cada mañana :)
Besos para las dos.
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