20.9.08

Adiós, verano, adiós.

Se acaba el verano y con él las calores empalagosas, el deleite de saborear los apreciados helados, la comodidad de vestir pantalones informales y sandalias, los baños en la playa, el placer de tener la ropa seca en poco rato, las duchas contínuas, el rastro del reloj en la muñeca, el gazpacho frío, la horchata, la siesta a media película esperando que pase la calor...

¿Y de la tele qué? ¡Uf! negro verano para muchas familias, ahí están sin consuelo porque no lo hay... y las olimpiadas de Pekin, bien por los gratos momentos que nos han dejado: Nadal, un sufrimiento ver los partidos pero venían con recompensa, es un verdadero fenómeno este chico; Jamaica nos ha dejado con la boca abierta y ha dado en las narices a muchos, en cambio, la piscina me dejó un mal sabor de boca y sigo creyendo que Mark Spitz aún no ha sido superado... pero dejemos a los atletas.

Las noticias de sociedad o más bien la falta de ellas nos trajeron la portada de la operación de nariz y salieron los cuervos, buitres leonados y demás carroñeros que vieron la oportunidad de seguir metiendonos sus rollos como "periodistas" y continuar haciendo caja. Digo yo o más bien me pregunto porqué no puede operarse Letizia como cualquier otro personaje de esa "sociedad", ... claro está, que ella no es más que una plebeya al fin y al cabo como insisten tantos en recordar y su familia no es "buena família" como leo por algunos lugares de Internet. ¿Somos tontos los españoles? No queremos tener familia real porque consideramos que lo de la sangre azul está ya trasnochado y que aquello de aristócratas y plebeyos pasó a la historia y sin embargo, seguimos haciendo distinciones de ese tipo indistintamente de nuestras creencias. A mi me parece una familia muy normal la de Letizia y ella también, con sus cosas buenas y menos buenas. No encuentro la necesidad de machacarla sin fundamento pues está haciendo correctamente el trabajo que le han adjudicado y eso es lo que cuenta, en su casa, como en la de todos, que haga lo que quiera. Otra cosa distinta es lo que opinemos sobre la necesidad de tener monarquía o no y para expresarlo hay otros modos y otros sitios.

Pero se acaba el verano y estos programas siguen, ahora llega otro espacio tomatero con la frasecita real como título del programa y veo uno y no más, santo Tomás. Por lo que se demuestra, Telecinco y Antena3 insisten en escoger personajes públicos o conocidos para desollarles vivos, sacar o inventar rumores malintencionados para ningunearlos y destrozar su imagen pública. Y vuelvo a decir ¿a mí qué me importa lo que hagan o dejen de hacer con sus vidas? Parece que la libertad de expresión solo puede ser válido para esos pocos carroñeros que viven del cuento justamente, del "cuento" de los dimes y diretes. La libertad de expresión es también la libertad de hacer sin que te pongan a caldo por la tele, sobre todo sin que se inventen gestos, palabras y situaciones donde no las ha habido y cuando además ponen imágenes que demuestran lo contrario de lo que están diciendo. Estamos olvidando aquella frase de "Vive y deja vivir" y ciertos profesionales han olvidado también lo que debería ser su trabajo, que hay cosas más serias de las que informar y ocuparse.

Bueno, pues ha comenzado nueva etapa de trabajo y de búsqueda para los que se han quedado sin él. Esto si es algo serio, esto si que divide a la población en diferentes escalas. Por un lado los que pueden seguir con una vida más o menos cómoda y por otro los que comienzan a desesperarse porque no saben como van a hacer frente a los mínimos gastos familiares y empieza a entrarles la miseria por la ventana. Y sin olvidar a los desheredados de la sociedad que aparecen a la vuelta de cualquier esquina... Esta sí es una realidad de la que deberíamos ocuparnos con más acierto que salir a la palestra haciendo politiqueo barato, sobre todo a propósito de ganar elecciones. Se nota que tienen la mesa puesta y el ropero lleno cuando hablan y cuando pierden el tiempo en discursos y réplicas. Me resultan cansinos. Todo lo que se hace es "pan para hoy y hambre para mañana". Pero no ahora, siempre. Desde hace años. Y así vamos.

Voy a recomendarles a todos para que lean "Las Uvas de La Ira" de John Steinbeck, muy interesante para aclarar algunas ideas. Y ahora sí se acabó el verano.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran libro, de lectura obligada, es muy buena recomendacion para todos. El otoño sera bienvenido con su algarabia de colores en los bosques, con las castañas magicas y sabrosas...un abrazo.

Malena dijo...

Sí, corazón, creo que se acabó el verano, lo que no se acabarán y comenzarán, serán toda esa porquería de programas y concursos que me hacen pensar que nos consideran más o menos "asnalfabetos".

Todo vuelve a empezar. Los niños en las escuelas, la circulación a tope, empresas que desparecen y otras que se aprovechan de los contratos basura.

¿Realmente nos merecemos todo eso?

Montones de abrazos gorileros y sí, claro que los amigos se pueden decir te quiero. Uno de los problemas que tenemos en nuestra cultura, es que no sabemos o no nos atrevemos a manifestar nuestros sentimientos. Asi, qué... te quiero mucho Durrell, amiga mía.

Fede dijo...

Querida Durrell,
Buena recomendación de lectura y una reflexión muy sensata de nuestra sociedad actual dominada por los media.
Es increíble de qué manera, casi sin darnos cuenta, vamos colgando como hitos de una estación, de un verano, todo aquello que los medios de comunicación ponen ante nuestras narices (carnaza para las fieras...) Y no nos podemos aislar lo cual implica un esfuerzo titánico para pese a todo seguir pensando por nuestra cuenta.
Pasó el verano, pero por suerte llega un sesegado otoño y un paseo por la naturaleza, lejos de revistas, televisiones y demás medios debería ayudarnos a pensar algún rato por nuestra cuenta.

Hada del bosque dijo...

Muy cierto, el verano ya se marchó con su calor excesivo y apenas llevadero.

Pero el misterioso otoño ya está aquí con su futuro lleno de sorpresas, algunas buenas, otras muy buenas y las no tan buenas.

besitos apretaditos