Y hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
Y también escribió estos versos, con motivo de la muerte de ese otro gran poeta que fué García Lorca:
Muerto cayó Federico
-sangre en la frente y polvo en las entrañas-
Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada.
Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban.
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!
Se le vió caminar
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crímen fue en Granada, ¡en su Granada!

4 comentarios:
Que dos grandes, y yo tampoco digo nada que ya lo dijeron ellos, sobre todo Machado...
Así que no hay mas que leer bien.
Un beso
:)
Mi querida Durrell: Ante estos grandes y admirados poetas, el silencio es la mejor postura.
Mil besos y mil rosas.
Has tocado la vena de mis poetas, pocos nuevos me quedan...pero nos quedan sus palabras...un abarzo.
Dos grandes poetas y la sabiduria de Antonio Machado, tan actual y vigente como en el tiempo en que escribió estos versos.
Gracias a los tres por vuestros comentarios.
Besos.
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