26.4.10

Cuatro años con Durrell

Tal día como hoy, en el 2006, me atreví a registrarme en un foro de escritores de relatos. Digo que me atreví porque hacía años que no escribía nada y no me veía capaz de crear una simple historia que pudiera entrar en un concurso. No me gustaba chatear y nunca había entrado en ningún foro. Pero aquel día andaba aburrida de leer, de ver la televisión y de no encontrar a nadie al otro lado del teléfono. Así que me senté delante del ordenador y decidí indagar más a fondo entre las opciones de la página de Terra.

El nivel de los que escribian era muy alto para mí, pero me alentaron a que escribiera un relato y allí comenzó todo hasta hoy. Desde entonces creo que he mejorado algo, he escrito algunos cuentos aceptables para recibir puntos y tras pasar por varios altos y bajos en los concursos, crear mi propio blog y madurar un poco también en mis lecturas, aquí estoy todavía. Que no es poco.

Esta mañana Malena me ha abierto el interés por Konstandinos Kaváfis del que había leído algunos párrafos sin ir más allá. Google ofrece varias biografías y en una de ellas he encontrado unas palabras escritas por el poeta:

«Cuando un escritor sabe bien que unos pocos ejemplares serán vendidos, gana una gran independencia para su trabajo creador. El escritor que tiene la seguridad, o al menos la posibilidad de vender toda su edición, y quizás futuras ediciones, no pocas veces es influenciado por las futuras ventas. Casi sin saberlo, sin pensarlo, habrán circunstancias cuando conociendo lo que el público piensa, lo que gusta y compraría hará algunos pequeños sacrificios, escribirá está frase un poco diferente, dejará fuera aquello. Y no hay nada más destructivo para el arte, tiemblo con sólo pensarlo, cuando una frase debe ser cambiada, cuando hay que omitir algo

Supuestamente esto no debería aplicarse a lo que uno escribe, para un grupo de amigos internautas o para compañeros de concursos sin ganancias monetarias. Pero tengo mis dudas sobre la vanidad humana y la necesidad de adaptación a las mayorías, sean reales o virtuales, con tal de conseguir algo aunque solo sean unos puntos. Tampoco hay que olvidar tantísimas influencias culturales, ambientales y mediáticas, las que inconsciéntemente manipulan nuestra forma de expresarnos, a unos más que a otros, pero a todos al fin y al cabo.

Con todo lo expuesto, al darme cuenta que Durrell nació tal día como hoy hace cuatro años, he echado la vista atrás y me he preguntado a mí misma acerca de la sinceridad de mis escritos. Y me he contestado que mis cuentos son íntegros y sinceros, aunque también mejorables. Así que, si el destino lo quiere, seguiré escribiendo.

5 comentarios:

Malena dijo...

Mi querida Durrell: Tus escritos siempre han sido sinceros porque en ellos estaba reflejada tu alma y afortunados nosotros los que te hemos ido leyendo porque nos has sabido siempre enganchar con tus letras. Así pues, no por cuatro años más, brindemos porque sigas escribiendo muchiiiiiisimos años.

Un munt d'abraçades goril.leres.

Durrell dijo...

Malena, eres estupenda. Sigues ahí, como siempre, alentando mis escritos. Muchas gracias por tus buenos deseos que espero que se cumplan compartiendo ese tiempo contigo.

Petons goril·leros y una rosa primaveral.

Raquel dijo...

Cuatro años..., parece mentira. Recuerdo cuando llegaste a los foros de Terra, y lo recuerdo porque para ser la primera vez que escribias el nivel de tus textos me impresionó. Tus historias tenían (tienen) alma, los personajes eran creibles y cercanos.
Enhorabuena por estos cuatro años, con sus altos y sus bajos, y espero poder seguir visitándote muchos años más.
El texto de Kaváfis es estupendo, y tu reflexión sobre la vanidad me ha hecho pensar.
Un beso y un abrazo.

María Narro dijo...

enhorabuena, Durrell, allí nació una amiga que lo sigue siendo.

curiooso que reflexiones sobre lo que me preocupa a mí: 'prostituir' la escritura para vender más.

a Dios gracias yo no vivo de esto y puedo escribir sobre lo que quiera, pero no me olvido de que las editoriales buscan dinero seguro. Por eso mezclo el tema de internet en mi novela.

escribir me ayuda a vivir y creo que a ti también, eso es lo único que importa.

besos

Durrell dijo...

Pues creo que algo verdaderamente gratificante ha sido que dos de aquellas escritoras que encontré en aquel foro, se hayan convertido en amigas con las que he compartido tantas cosas. Espejo y Andrea, la verdad es que el foro no daba para intimar mucho pero sí para ir descubriendo afinidades que la aparición de los blogs y el tiempo han hecho profundizar en ellas.

Raquel, gracias por ese valor que das a mis personajes y espero, yo también, que podamos compartir nuestras letras durante muchísimo tiempo. La vanidad ciertamente está, unas veces espolea la creatividad y otras veces la mata. Es uno de los motivos por lo que el foro está como está, con tanta vanidad y tanto ego. Menos mal que eso no afecta cuando se lleva un Espejodevanidad en el que estas negativas "deformaciones" rebotan sin traspasar :) La creatividad y sinceridad de tus relatos así como la de tus intervenciones es lo primero que me acercó a tu nick.

Un gran abrazo.


María, prostituir la escritura es algo que se viene haciendo desde bastantes años para acá con el objeto de conseguir bestsellers que al final, quedan en puras anécdotas para pasar el rato. Los buenos libros tal vez no vendan, pero rebasan al autor en el tiempo -ya lo sabes tú-. Estas dos opciones siempre estarán ahí.

De todos modos, yo creo que si un libro más comercial te ayuda para darte a conocer y después te permite escribir lo que realmente quieres, pues adelante. Aunque no sé si las editoriales estarían por esa labor a la hora de firmar un contrato, lo dudo mucho.

Yo creo que escribes con el corazón y la pasión por la escritura, y esa satisfacción no te la va a quitar nadie.

Un beso grande.