5.11.15

Nada



A veces sucede que alguna persona enterada de mis andanzas como escribidora de relatos, me pregunta y me anima a seguir escribiendo. En esas ocasiones me prometo que volveré a sentarme ante la hoja en blanco y me esforzaré por construir una historia, una buena historia.

El caso es que tener una redacción un poco correcta, no quiere decir que la imaginación también vaya paralela y justo es que una sea seria y sincera consigo misma, cuando los últimos relatos no valen un pimiento. La constancia, también, es una virtud necesaria para crecer en las letras y yo no  he logrado desarrollarla, en ningún aspecto, a lo largo de mi vida. Creo que moriré sin conseguirlo. Con un poco de humor, podría servir de epitafio para mi lápida: "Aquí yace una mujer conscientemente inconstante". Claro está, que con el nuevo orden de cosas mortuorias, esa frase valdrá más que la piense alguien, si quiere, cuando se deshagan de mis cenizas...

En ocasiones, también, algún amigo me pregunta por lo que hago últimamente y mi respuesta es "nada". Se desconciertan... Y tampoco es verdad. Podría decir que estoy haciendo de esponja y sería lo más adecuado. Navegar por las redes, ahondar en informaciones -que me interesan-, leer opiniones varias, y tener mucho tiempo para reflexionar, es altamente gratificante. Aún más si con ello te cuestionas conclusiones a las que creías haber llegado acertadamente. Pues los sucesos de la vida cotidiana te moldean, te hacen decidir rápidamente, escoger esto o aquello,... parar golpes y levantarte para seguir caminando. Y no siempre somos conscientes de que había otra salida, otro camino. O tal vez, el tiempo te demuestra que lo estabas haciendo equivocadamente, que pesaron demasiado las emociones sobre la razón. O al revés. Pues nada es perfecto.

Como se puede ver, el tema de los relatos es impredecible. Creo que estamos en un tiempo de crisis en muchos niveles y afecta a las prioridades personales de cada quien. Todos caminamos hacia un destino incierto y cada uno lleva puestos sus propios zapatos. Puede que escriba mañana... o no.

6 comentarios:

Alondra dijo...

A veces es necesario dejar volar el pensamiento sin hacer nada, es una forma de curación interna porque nos preocupamos más de los problemas de los demás que de buscar serenidad interior. Mañana es otro día y seguramente nos daremos cuenta que siempre hay un camino...
Si no te ganas la vida con las letras es mejor dejarlo para cuando se encienda la luz, puede surgir en el momento más inesperado.
Soy de las que escribo cuando quiero y cuando puedo, no dejo que esta vida bloguera absorba mi vida real.
Siempre es un placer leerte, un abrazo afectuoso

Isabel Barrado Pablos dijo...

Pues tu nada es un mucho. No todos los días tiene una el ánimo de escribir; y por otro lado, es bueno tomarse un periodo empapándose de información. Fíjate que incluso es bueno verter en ese papel en blanco simplemente aquello que piensas, te irrita o te emociona. Y eso de que no tienes imaginación...no me lo creo de sobra sé que si jejeje. Seguiré dándote la tabarra para que escribas, ya sabes que esto va en los genes. Un besote gordo.

Durrell dijo...

Tienes mucha razón, Alondra. Poner distancia en el espacio y en el tiempo, nos da una perspectiva más fidedigna de las cosas y de su importancia. Es un placer encontrar tus letras en las escasas ocasiones en que me decido a entrar aquí. Un fuerte abrazo y feliz día.

Isa, lo de los genes está comprobado que es cierto ;) Ahí estás tú. Besotes.

Chesana dijo...

Leo tu ausencia y solamente me queda esperar que los alados de las ganas vuelvan. Lo tuyo, lo de dejarlo, ocurre en las mejores familias. A mí han llegado a llamarme inconstante por eso: por ir, venir, eliminar, volver a empezar... como si la vida no fuera parecida a todo eso también.

Así que no te preocupes y vuelve cuando lo necesites. Porque lo de escribir también es una necesidad.

Abrazo... por si lo necesitas en algún momento.

Chesana dijo...

Y siguiendo con lo que decía... que se te echa de menos. Que lo sepas, y sobre todo que no lo olvides.

Abrazo... estés donde estés.

Durrell dijo...

Muchas gracias, Chesana. Lamento no haber visto antes el comentario.

A veces cuanto más tiempo tiene una, más acostumbra a despilfarrarlo en tonterías. Después cuando deseas hacer algo concreto, siempre falta tiempo o hay mil inconvenientes que no te dejan ni empezarlo.

Creo que cada cosa llega en el momento en que las circunstancias se dan para ello, pues hasta los que no tenemos constancia, seguimos una senda hacia adelante. Lo de las tonterías es relativo, tan relativo como tomarse la vida en serio. ¡Disfrutemos!

Un gran abrazo